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Formas Amables con el Bolsillo para Controlar tu Peso



Existe el mito de que comer saludablemente es más costoso que comer alimentos procesados no saludables. Y mientras los precios en productos orgánicos posiblemente sean más altos, existen muchas otras formas de ahorrar dinero mientras comes alimentos más saludables. Aquí encontrarás algunas estrategias para estirar tu presupuesto mientras comes comida saludable y deliciosa:

1. Evita la azúcar oculta

Es el ingrediente “secreto” en casi todos los alimentos procesados (incluyendo productos como el pan) esto provoco que comas en exceso sin que te des cuenta.

Los fabricantes hacen uso, literalmente, de docenas de nombres diferentes para el azúcar porque saben que si tú supieras la cantidad de azúcar que ellos utilizan no comprarías sus productos. Algunas de esas azúcares agregadas son miel, azúcar invertida, miel de agave, jarabe de caña, jugo de caña, concentrado de jugo de frutas, melaza y azúcar morena. Ahora, cualquier palabra que encontremos en la etiqueta que termine en –osa, como fructuosa, glucosa, lactosa y maltosa, es un azúcar. A pesar de que algunas de ellas pueden ser opciones más saludables en comparación al azúcar refinada, no dejan de afectarnos al encontrarse agregadas en otros productos.

La azúcar oculta causa cambios dramáticos en tus niveles de energía, y es la única y más importante razón de nuestras epidemias de diabetes y obesidad. La azúcar refinada en alimentos procesados te hacen sentir más hambriento con mayor rapidez, por lo que tu comes más; esto es a diferencia de los azúcares no refinadas, como aquellas encontradas en una pieza de fruta fresca.

Así que puedes ahorrar dinero en tu presupuesto para alimentos y reducir los riesgos a tu salud al disminuir o eliminar de tu alimentación las bebidas gaseosas regulares o de dieta, galletas, botanas, comida pre-empacada y todos los otros tipos de alimentos procesados. Estos alimentos están diseñados para hacerte comer en exceso. Pero si no los compras, no podrás comerlos en exceso.

2. Planea al cocinar

Planea al cocinar para crear sobrantes. Es más fácil cocinar solo 2 o 3 comidas a la semana, en lugar de 6 o 7: puedes congelar la comida y recalentarla después. Ahorraras tiempo, dinero y energía.

3. No hagas tus compras solo en la cadena de supermercados. ¡También hay otras opciones!

Encuentra un buen mercadito de productores agrícolas. Los precios siempre serán mejores que en la típica cadena de supermercados, como la selección frutas, verduras, especias y sazonadores, lácteos, y en alguna ocasiones carnes y pescado.

Las tiendas de abarrotes también pueden tener una excelente selección de productos de la región.

Los mercados agrícolas establecidos, estos eliminan a terceros, por lo que puedes comprar productos de alta calidad producidos por los mismos agrícolas.



4. Entra y sal lo más rápido que puedas

Cuando veas las ofertas de un supermercado, recuerda que normalmente son los productos procesados los que están en oferta. Asegúrate que cuando encuentres ofertas de alimentos reales sin procesar, tengas una receta para ellos.
Primero busca en los alrededores de la tienda para comprar frutas, vegetales, carnes y lácteos. Pasa el menor tiempo posible en los pasillos de comida procesada para que de esta manera compres la menor cantidad posible de estos.
En el supermercado ten mucha cautela al comprar cualquier cosa al final del anaquel o cerca de la caja registradora: este preciado espacio está reservado para aquellos productos que generan más ganancias a la tienda.


5. Extiende tu presupuesto en el supermercado

Siempre, que sea posible, compra los productos de marcas genéricas o de la tienda. Con regularidad la calidad es la misma, simplemente estas pagando por la publicidad.
Puedes comprar muchos alimentos saludables a granel, como nueces, lentejas, granos, cereales, y especias. Sus precios pueden ser hasta un 75% menor que los precios de versiones preparadas o rápidas (enlatados o congelados pre-cocidos), incluso más bajos en comparación a la comida procesada y pre-empacada.
Cuando sea posible, compra los productos de temporada.
Los productos de cosecha congelados son tan nutritivos (y algunas veces más) que los frescos. Los precios con regularidad son mejores también, en especial los artículos costosos como las moras y las alcachofas.
Lo feo es bonito: Los alimentos están usualmente en descuento si tienen imperfecciones. Fruta manchada o golpeada, latas abolladas y pan de un día anterior son con regularidad muy buenas ofertas. Usualmente no hay nada inferior en cuanto al sabor o valor nutrimental del alimento.


6. Reduce el costo de lo orgánico.

Por lo general los alimentos orgánicos cumplen estándares más estrictos para alimentos “enteros” o “naturales”. Sin embargo, también tienden a ser más caros. Tú puedes minimizar este costo extra con estos sencillos consejos:

Si te preocupan los organismos genéticamente modificados (conocido como OGM), y viven en un área donde ya se encuentre regulado el etiquetado, busca alguna mención en la etiqueta del alimento de que dicho producto no ha sido manipulado genéticamente.
Simplemente al no comprar alimentos altamente procesados, estarás evitando los dos menos saludables productos transgénicos, el maíz y la soya.
Lee la lista de ingredientes de productos listos para consumir, y de los productos básicos empacados: si tienes el conocimientos de que los ingredientes son enteros (por ejemplo: el ajo) o al menos inofensivos, probablemente dicho alimento es bueno.
Aprende cuales son los tipos de producción que es mejor consumir en versión orgánica porque no tendrán residuos de pesticidas o herbicidas. Estos por lo regular son más frescos y baratos en el mercado local de agricultores.


7. Evita comprar más de lo suficiente.

Intenta nunca ir a la tienda sin una lista de compras. Tampoco hagas tus compras cuando estés hambriento, ya que comprarás cosas que no estén en tu lista de compras. Y a menos que tengas una muy buena razón, no lo compres si no está en tu lista.
Compra productos básicos en tamaño familiar o de mayoreo, incluso si solo cocinas para una o dos personas. Almacena en el refrigerador los alimentos que normalmente guardarías en el armario o la despensa, como las harinas, cereales, pastas, legumbres, café, té, y endulzantes naturales, para mantenerlos frescos por más tiempo. Puedes almacenar quesos duros, leche líquida de vaca o de nueces (no de soya ni de cabra), nueces, y especialmente semillas en tu congelador.
Si tú, tu familia, o compañeros de casa aun no pueden manejar el volumen, consulta si lo puedes compartir con otros conocidos que se encuentren en una situación similar. Puedes hacer esto con amigos, compañeros de trabajo, o familiares que no vivan contigo.
Es probable que quieras intentar hacer algo nuevo en una tienda gourmet orientada a la salud. Pero ultimadamente, querrás escoger la mejor oferta que haya en realidad, ya sea un producto básico o un gusto para una ocasión especial.


8. La ganancia sin precio

El precio en la etiqueta no siempre refleja el valor del alimento. En algunas ocasiones los alimentos más saludables, como el arroz integral, son un poco más costosos que sus alternativas menos saludables, como el arroz blanco. Sin embargo, son mucho más satisfactorios y nutritivos, tanto que puedes cocinar (y comer) menos cantidad de estos.

También estarás invirtiendo en tu salud. Además de los ahorros inmediatos que estarás haciendo cuando evitas comprar refrigerios extras y comida “chatarra”, y de igual manera tendrás menos gastos relacionados a la salud. Hablamos de visitas al doctor y hospitalizaciones, medicamentos (y más medicamentos significa más efectos secundarios, lo cual usualmente se traduce en más medicamentos, creando así un círculo vicioso), faltar al trabajo, por nombrar solo algunos.

Existe el precio que se paga en una autoestima reducida cuando no te gusta como luces. O cuando no tienes la energía de hacer las cosas que disfrutas hacer con la gente que aprecias. O cuando tu salud va cuesta abajo, aunque muchos problemas de salud son prevenibles simplemente al comer los alimentos correctos.

¿Quieres saber más sobre cómo combinar estos alimentos en las porciones correctas para impulsar tu metabolismo y reclamar tu cuerpo, tu salud, y tu vida?

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